“Es un pequeño paso para el hombre, pero un…

2-8 “Es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad”. Neil Alden Armstrong (Wapakoneta, Ohio; 5 de agosto de 1930-Cincinnati, íd.; 25 de agosto de 2012).

Reflexion:

El pasado 21 de Julio, se celebraron 50 años de la llegada del hombre a la Luna.

La frase del día, fue justamente la pronunciada por el autor, cuando puso su pie en la superficie lunar.

El primer paso en todo lo que nos proponemos en la vida, puede ser para muchos algo minúsculo o insignificante. Sin embargo, es nada más y nada menos, que el hecho constitutivo del rompimiento del statu quo y/o de la inercia, por lo cual, tiene tremendo significado.

Solemos minimizar nuestras hazañas y proezas. Solemos subestimar las cosas que hacemos, porque pensamos equivocadamente que lo que hacen los demás es mejor, y es por eso, que hasta sufrimos de envidia. Solemos dejar de hacer cosas, porque creemos que carecen de importancia, aunque para muchos, la tenga, incluso en grado sumo.

Sigamos caminando con paso firme, por el camino fatigoso y pedregoso si es ese el camino que nos corresponde. Hagámoslo con abnegación, disciplina y confianza. Que no nos intimide la maledicencia ni el desánimo. Mucho menos la percepción de que las cosas que hacemos son intracendentes o carentes de importancia.

Adquiramos conciencia que de pequeñas cosas y de minúsculos pasos, está hecho el mundo. Que las grandes cosas como el átomo, están hechas de partículas o lo que es lo mismo conforme a este simil, de pequeñas cosas, que al final del día, son los que hacen la diferencia.

Una y otra vez demos el primer paso, por insulso o insignificante que parezca; algún día, más temprano que tarde, así sea 50 años después, la humanidad os lo agradecerá, y si no estamos vivos, pues aún después de haber recogido nuestros pasos, nuestra descendencia y sucesivas generaciones, nos lo sabrá agradecer.

Biografía:

Más conocido como Neil Armstrong, fue un astronauta estadounidense y el primer ser humano en pisar la Luna. También, fue ingeniero aeroespacial, piloto de guerra, piloto de pruebas y profesor universitario. Cuando puso un pie en la superficie lunar, el 21 de julio de 1969, pronunció esta frase, que muy pronto se volvió célebre: «Es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad».

Se graduó en ingeniería aeronáutica en la Universidad Purdue, donde estudió con una beca del Plan Holloway de la Armada de los Estados Unidos. En 1949 ingresó en la marina estadounidense y al año siguiente se convirtió en aviador naval. Entró en combate en la guerra de Corea como piloto de cazas a reacción Grumman F9F Panther del portaaviones USS Essex y en septiembre de 1951 su avión resultó dañado por fuego antiaéreo durante un bombardeo a baja altitud, por lo que tuvo que eyectarse del aparato. Después de la guerra, completó sus estudios en Purdue y comenzó a trabajar como piloto de pruebas en el Centro de Vuelo de Alta Velocidad del Comité Asesor Nacional para la Aeronáutica (NACA), ubicado en la Base de la Fuerza Aérea Edwards, California. Allí fue piloto de los cazas del proyecto Century Series y voló en siete ocasiones en el avión cohete North American X-15. También participó en los programas Man in Space Soonest de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos y en el Boeing X-20 Dyna-Soar de vuelo espacial tripulado, ambos enfocados en llevar un ser humano al espacio.
Se unió al cuerpo de astronautas de la NASA en el segundo grupo de la agencia espacial, que fue seleccionado en 1962. Realizó su primer vuelo espacial como comandante de la Gemini 8 en marzo de 1966, con lo cual se convirtió en el primer astronauta civil en volar al espacio. Durante esta misión con el piloto David Scott realizó el primer acoplamiento de dos naves espaciales, pero esta tuvo que abortarse porque Armstrong usó parte del combustible de la reentrada para prevenir un peligroso giro causado por un propulsor bloqueado. El segundo y último vuelo espacial de Armstrong fue como comandante de la misión Apolo 11, el primer alunizaje tripulado. Durante los entrenamientos para la misión, se vio obligado a eyectarse de un vehículo de investigación de alunizajes segundos antes de estrellarse. En julio de 1969, Armstrong y el piloto del módulo lunar Buzz Aldrin descendieron a la superficie de la Luna y caminaron por esta durante dos horas y media mientras Michael Collins los esperaba orbitando en el módulo de mando y servicio. Los tres astronautas fueron galardonados con la Medalla Presidencial de la Libertad por el presidente Richard Nixon. En 1978, el presidente Jimmy Carter le concedió la Medalla de Honor Espacial del Congreso y en 2009 le entregaron la Medalla de Oro del Congreso de los Estados Unidos.
Después de abandonar la NASA en 1971, aceptó un puesto de profesor en el Departamento de Ingeniería Aeroespacial de la Universidad de Cincinnati, donde impartió clases hasta 1979. Colaboró en la investigación del accidente del Apolo 13 y formó parte de la Comisión Rogers que investigó el siniestro del transbordador espacial Challenger en 1986. Además, fue portavoz de varias empresas y apareció en la publicidad del fabricante de coches Chrysler desde 1979. Falleció a los 82 años debido a complicaciones de un baipás coronario.

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